miércoles, 11 de mayo de 2011

Roma. 11.5.11

Desde hace meses corre por internet una supuesta profecía del astrónomo aficionado y sismólogo autodidacta italiano Raffaele Bendandi (Faenza, 1893 - Faenza, 1979), según la cual un temblor de tierra de gran intensidad destruirá el 11 de mayo de 2011 la ciudad de Roma, desplomando el Coliseo e incluso la basílica de San Pedro. En las últimas semanas los medios de comunicación han hecho mayor eco de esta profecía desatando la psicosis entre los romanos, muchos de los cuales han decidido abandonar este miércoles la Ciudad Eterna y pasar el día en casas rurales de las afueras, en parques al aire libre o a muchos kilómetros de distancia.
Los medios locales aseguran que al menos 15% de los empleados públicos han pedido libre este miércoles. Ante la situación creada, el ayuntamiento ha puesto a disposición de los ciudadanos una central telefónica, para tranquilizar a la población y ofrecer todo tipo de información.
Destacados expertos y sismólogos han asegurado que esas predicciones son falsas, mientras Paola Lagorio, presidenta de la Asociación La Bendandiana, que recoge el legado de Raffaele Bendandi, sentenció que la historia del terremoto del 11 de mayo de 2011 "es un bulo, un fraude".
"Es una noticia totalmente inventada, obra de alguien que sabe que la única persona creíble en Italia para una previsión de ese tipo es Bendandi. Atribuyéndola a él, se vuelve creíble", denunció Paola Lagorio en un programa de la televisión pública RAI.
Según Lagorio, las únicas previsiones sísmicas que hizo Bendandi son para el 6 de abril de 2521, fecha en la que, según sus estudios, la situación planetaria puede causar temblores de gran intensidad en la Tierra.
Esa situación se volvería repetir en el año 2721, según el sismólogo autodidacta. El presidente de Codacons, Carlo Rienzi, al igual que los expertos, señaló que se trata de un "bulo" y una noticia sin fundamento científico, que esta creando alarma entre muchos romanos, contribuyendo a miedos y ansias totalmente injustificados.

lunes, 9 de mayo de 2011

Once meses llorando.

Una niña china de 12 años de edad sufre un extraño mal que no le permite dejar de llorar hace once meses.
Li Chen, nacida en Linyi, en la provincia de Shandong en China, llevaba una vida normal hasta el pasado mes de junio cuando, sin motivo aparente, comenzó a llorar y no ha podido parar hasta ahora.
Su familia se encuentra preocupada y trata de encontrar una explicación a lo que le puede estar pasando a la pequeña, ya que hace once meses la familia vive con el calvario de la niña. Aunque no es un mal parecido, pero esto nos hace recordar a Calvin Inman: el joven que llora sangre.